En qué consiste
La detección de riesgo cardiovascular es una valoración integral que estima su probabilidad de sufrir un infarto, una angina o un evento cerebrovascular en los próximos años, y define qué hacer para reducirla. No se trata de un solo estudio, sino de una lectura conjunta de su historia, su exploración y sus números.
En la consulta se revisan sus antecedentes personales y familiares, el consumo de tabaco, la presión arterial, el peso y el perímetro abdominal, el perfil de lípidos y la glucosa. Con esos datos se calcula el riesgo y se decide si hacen falta estudios adicionales, como un electrocardiograma, un ecocardiograma o una prueba de esfuerzo.
El valor de esta consulta está en lo que sigue: un plan concreto y realista de metas de presión, colesterol, peso y actividad física, con un calendario de seguimiento. Prevenir es considerablemente más eficaz —y menos costoso— que tratar un infarto ya ocurrido.
Cuándo se indica
- Antecedentes familiares de infarto o muerte súbita
- Hipertensión, diabetes o colesterol elevado
- Tabaquismo actual o previo
- Sobrepeso, obesidad o vida sedentaria
- Hombres desde los 40 años y mujeres desde la menopausia
- Antes de iniciar una actividad deportiva exigente
Cómo se realiza
- Historia clínica detallada y antecedentes familiares.
- Exploración física completa con toma de presión y medidas corporales.
- Revisión de sus laboratorios; si no los tiene, se le indican los necesarios.
- Cálculo del riesgo y estudios dirigidos según el caso.
- Entrega del plan de prevención con metas y fecha de seguimiento.
Cómo prepararse
- Si va a llevar laboratorios recientes, tráigalos impresos o en digital.
- Anote los medicamentos y suplementos que toma, con sus dosis.
- Si le pedimos laboratorios nuevos, se le indicará si requieren ayuno.
- Conozca, en lo posible, los antecedentes cardíacos de sus padres y hermanos.