En qué consiste
La valoración preoperatoria cardiológica determina si su corazón está en condiciones de tolerar una cirugía y la anestesia que ésta requiere, y qué medidas deben tomarse para reducir el riesgo durante y después del procedimiento.
No todas las cirugías ni todos los pacientes requieren los mismos estudios. La valoración parte del tipo de intervención programada, de su edad, de sus antecedentes y de su capacidad funcional actual. A partir de ahí se indica lo necesario —desde un electrocardiograma hasta un ecocardiograma o una prueba de esfuerzo— y se evita lo que no aporta.
El resultado es un dictamen por escrito dirigido a su cirujano y a su anestesiólogo, con la clasificación de riesgo, las recomendaciones sobre el manejo de sus medicamentos en el perioperatorio y, cuando procede, la autorización cardiológica para proceder.
Cuándo se indica
- Cirugía programada de cualquier especialidad
- Pacientes con hipertensión, diabetes o cardiopatía conocida
- Antecedente de infarto, stent o cirugía cardíaca previa
- Pacientes mayores de 60 años
- Portadores de marcapasos o desfibrilador
- Solicitud expresa del cirujano o del anestesiólogo
Cómo se realiza
- Traiga la indicación de su cirujano con el tipo de cirugía y la fecha programada.
- Se realiza historia clínica, exploración y valoración de la capacidad funcional.
- Se indican y realizan los estudios necesarios, en la medida de lo posible el mismo día.
- Se emite el dictamen escrito con la clasificación de riesgo y las recomendaciones.
Cómo prepararse
- Lleve la orden o el resumen de su cirujano.
- Traiga sus estudios previos: electrocardiogramas, laboratorios, reportes cardiológicos.
- Lleve la lista completa de medicamentos, incluyendo anticoagulantes y antiagregantes.
- Agende con anticipación suficiente a la fecha de su cirugía por si se requieren estudios adicionales.